lunes, 6 de julio de 2015

Sin pausa pero sin prisas.

Te cuento que me pase los últimos dos meses de embarazo pidiéndote que no te retrasaras, en vez de leerte cuentos y relajarnos juntas, pues tu mama te intentaba presionar para que, si era posible, salieras un par de semanitas antes. Que locura no? Es que la verdad estaba tan desesperada por conocerte que cada día que pasaba era un siglo para mi. Tenia fecha para el jueves 15 de enero del 2015. Y por supuesto, nunca faltan las historias de horror de otras  mamas a quienes se le retraso el parto hasta dos semanas mas; estaban para alimentar mis miedos sobre ese día. Lo cierto es que desde navidades ya yo sentía que estaba al limite. Había días en los que sentía mucho  malestar y hasta la matrona me pronostico que pasaría noche vieja en el materno. 

Y los días pasaron..... Y por mi cabeza solo pasaba el hecho de que podías incluso tardarte dos semanas mas... Y los días seguían pasando. Y llego el 15. Que paso? Que ese día tampoco naciste jejejeje. 

Pero ese día justamente te pedí perdón por presionarte tanto, y entendí (prematuramente) que tienes tu ritmo y tu, y solo tu decides muchas cosas de tu vida. Así que esto fue lo que paso: ese día en particular quise estar gran parte de el acostada descansando, papi y yo nos tomamos el día para ver un maratón de la serie favorita de papa ¨Juego de Tronos¨y yo prepare un gran tazón de ensalada de frutas (que era tu comida favorita por esa época). Fue un día de esos que recuerdas por ser muy relajados y tranquilos, porque no hubo nada que pudiera alterar nuestra tranquilidad y así, transcurrimos el 15 de enero. 

Sin embargo, no se si fue que te pedí perdón, que te gusto la serie, la ensalada o que simplemente te sentiste tan a gusto y relajada con nosotros en camita, que decidiste llegar al día siguiente. Me dejaste bien claro que no todo es como yo diga, que no puedo controlar tu vida como a muchas mamas nos gustaría, que no podía cometer el error de querer que fueras de una u otra manera, y que mi deber de madre es solo cuidar, guiar y acompañar. 

Y aquí esta mi consejo para ti, mi *mamatips... Muchas veces caemos en la tentación de querer que nuestros hijos sean de un tipo especifico. Que no lloren, que coman bien, que sean tranquilos, que duerman toda la noche desde muy pequeñitos, que sean una maravilla en frasco pequeño. Y lo cierto es que no es así, y lo mas importante de todo es que no podemos obligarlos. Si mi bebe llora o se despierta mucho, lo mas que puedo hacer es verificar que no sea por alguna necesidad o malestar. Lo demás no lo puedo cambiar y mientras mas tiempo tarde en aceptarlo, peor lo manejare. Yo acepte que los tiempos los marcas tu, porque al día de hoy me sigues demostrando que las presiones contigo no funcionan. 

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