domingo, 21 de junio de 2015

Sensaciones Verdaderas

El embarazo definitivamente es un punto de inflexión en la vida de toda mujer. Para mi, significo un estado de suma dependencia, donde me enfrente con mis miedos mas grandes. Nunca me gusto depender de nadie para hacer las cosas que me apetecían hacer y me resulto muy frustrante pedir ayuda muchas veces hasta para vestirme.Siempre he necesitado controlar casi todos los aspectos de una situación para sentirme tranquila y segura, y me resulto muy estresante solo poder verte y saber de ti una vez al mes. En fin, es un periodo en el cual eres obligada a soltar, a relajarte y dejarte fluir, que es incluso mas difícil que manejar sensaciones como la frustración y el estrés.
Recuerdo una conversación con una amiga a mitad del embarazo, donde ella me preguntaba si era de verdad tan maravilloso y especial como lo describían todas las madres; a lo cual respondí:  Pues no! esto es en realidad horrible!!! Lo que pasa es que te encuentras en un estado de ambivalencia total, donde en un extremo tienes todas estas sensaciones que son reales, mas los malestares, mas la presión de no aumentar tanto de peso aunque te provoque comerte una panadería entera, mas el insomnio y un sin fin de cosas mas; pero por el otro extremo estas tu, con tus manitas pequeñitas, tus movimientos al hablarte, los latidos de tu corazón y la promesa de que nunca jamas amaras a otra persona tanto como te amare a ti. Eso es lo que realmente pasa, que siempre la balanza se inclinara hacia ti.
Ahora, hay algo que si es cierto totalmente, y es que a los dos meses mas o menos de haber dado a luz, cuando ya las heridas han sanado, los nervios de los primeros días se han normalizado y tu te vas sintiendo cada vez mas segura y bajo control de la nueva situación, pues todas esas sensaciones se te olvidan y hasta el dolor del parto pasa a ser un sacrificio tan insignificante comparado con traer por fin al mundo al amor de tu vida.

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